DIARIO NUEVO DÍA (FALCÓN)

 

Los residentes expresaron sentirse preocupados porque las guayas que se encuentra expuestas en medio de la calle son de alta tensión.


Luego de que hace cinco días atrás se cayeran las guayas de alta tensión ubicadas en el callejón Jurado del sector Bobare, lo que dejó más de 40 viviendas sin electricidad, los vecinos protestaron a las dos de la tarde de ayer para exigir que el Estado reparara los daños.

Los miembros de esta comunidad se apropiaron de la avenida Buchivacoa y la trancaron con escombros, palos y cauchos, los cuales fueron prendidos en llamas. Al respecto, expresaron que debido a los retrasos por parte de una comisión de Corpoelec, decidieron ejercer presión para que su caso fuera tomado en cuenta, tal y como lo han hecho en reiteradas ocasiones cuando existen fallas en los servicios públicos.

Lisbeth Marina Castro, vecina del sector, manifestó sentirse preocupada por la seguridad de los niños que juegan en la calle, porque durante las lluvias suscitadas este domingo, las guayas despidieron chispas y pueden generar hasta 13.000 voltios. Denunció además que ante la falta del servicio eléctrico, desconocen si por la abrupta caída del voltaje se quemaron sus electrodomésticos, pero informó que la mayoría de los residentes perdió la comida que tenía refrigerada.
La falta de energía eléctrica también empañó los esfuerzos por sacar el agua de sus casas la noche de este domingo tras las torrenciales lluvias que se suscitaron por varias horas, pues expresaron que sin iluminación artificial fue difícil salvar sus enseres en medio de una oscuridad que lo ocultaba todo.
Por obstaculizar el tráfico, al lugar llegaron oficiales de Polifalcón, dirigidos por el supervisor agregado Hember Primera, y de Polimiranda, a cargo de Ibrahín Leal, quienes se entrevistaron con los miembros de la comunidad para servir de enlace entre Bobare y los ingenieros de Corpolec, Ender Gómez y Noil Calderón. Los uniformados explicaron que, aunque entienden la gravedad del problema, los incendios pueden provocar más daños y condenaron que menores de edad participaran en estos actos.
Sin embargo, los vecinos expresaron que, de no tomar medidas inmediatas para restablecer el servicio y garantizar la estabilidad del cableado, se mantendrán en las calles hasta supervisar a detalle que la tarea se cumpla.