Encabezado

GRUPO RICARDO ZULOAGA

 

LA CRISIS DEL SECTOR ELÉCTRICO

(Actualización Septiembre de 2013)

“Países se han desarrollado sin petróleo, pero ninguno lo ha hecho sin electricidad”

El Grupo Ricardo Zuloaga, conformado por profesionales del área energética, ha propuesto soluciones a la crisis del sector eléctrico. Si bien se han producido cambios en la dirección del sector, las autoridades en lugar de precisar los factores que originan la crisis y tomar las acciones requeridas, reinciden en el diagnóstico: “La crisis es producto de: El crecimiento excesivo de la demanda, usuarios derrochadores, elementos incontrolables (El Niño, incendios, vegetación, animales, rayos, vientos, lluvias, etc.) y sabotaje…….

Estos elementos no son la causa de la crisis, pero se utilizan como excusa para transferir la responsabilidad de la crisis eléctrica, la cual es exclusiva del gobierno; y bajo esa argumentación infundada repiten las mismas medidas (Bombillos ahorradores, zonas de seguridad, decretos de emergencia, de eficiencia energética, y de multas y penalidades, etc.) que inexorablemente llevan al mismo resultado: la crisis no se resuelve y continúa agravándose.

En el presente documento reiteramos aspectos resaltantes de la crisis eléctrica: 

  • La subordinación y el control político al cual se encuentra sometido el sector.
  • La crisis no es únicamente una crisis eléctrica es una crisis energética.
  • La planificación del sector ha sido reemplazada por la improvisación.
  • La problemática de la generación sigue siendo abordada equivocadamente.
  •  Los cuellos de botella del sistema de transmisión en vez de ser resueltas se vienen acentuando.
  •  El colapso de la red de distribución es subestimado por las autoridades.
  •  Las deficiencias de la comercialización se acrecientan y con ello su impacto negativo en la viabilidad financiera.
  •  La reestructuración del sector es contraria a la necesaria descentralización.
  •  La relevancia de la fuerza laboral es ignorada.
  •  La inviabilidad del modelo económico no es corregida y
  •  Los costos de las obras eléctricas que son contratadas por los organismos gubernamentales, exceden sobradamente y sin justificación alguna el costo a nivel internacional de obras similares.

Otro aspecto relevante de la crisis es la falta de transparencia y el apagón informativo que se ha impuesto en el sector eléctrico desde el 16 de noviembre de 2010 con la finalidad de ocultar su realidad.

Esta opacidad coloca a los usuarios en estado de indefensión y sirve para enmascarar la discriminación hacia la provincia venezolana, vía racionamiento de electricidad; dejando a millones de venezolanos del interior sin un servicio eléctrico seguro y con la calidad que merecen, mientras se salvaguarda a la capital de la República.

Sin embargo, los cortes en Caracas vienen ocurriendo cada vez con mayor frecuencia como consecuencia de la gestión fallida del gobierno en materia eléctrica.

Si bien la crisis eléctrica se ha profundizado, queremos dejar sentado que existen acciones concretas que pueden reducir los tiempos e inversiones necesarias para su solución, en un ámbito que permita corregir las causas raíz de toda esta problemática.

La solución de la crisis eléctrica es una tarea, sumamente compleja y delicada que sólo será posible si se conforman equipos de alto desempeño, con conocimiento, experticia y ética profesional capaces de implantar un nuevo modelo de gestión que permita transformar el sector eléctrico de lo que es hoy, en lo que debería ser para apalancar el desarrollo de la sociedad venezolana y propiciar la mejora de su calidad de vida.

La solución pasa por la implantación de un nuevo modelo de gestión, dónde la ética sea preponderante.

 

Índice

 

  1. SE REQUIERE UN NUEVO MODELO ÉTICO DE GESTIÓN
  2. LA SUBORDINACIÓN Y EL CONTROL POLÍTICO DEL SECTOR
  3. LA CRISIS ES ENERGÉTICA
  4. LA NECESIDAD DE PLANIFICACIÓN DEL SEN
  5. LA PROBLEMÁTICA DE LA GENERACIÓN
  6. LAS RESTRICCIONES DE LA RED DE TRANSMISIÓN
  7. EL COLAPSO DE LA RED DE DISTRIBUCIÓN
  8. DEFICIENCIAS DE LA COMERCIALIZACIÓN E IMPACTO EN LA VIABILIDAD FINANCIERA
  9. LA RESTRUCTURACIÓN DEL SECTOR ELÉCTRICO
  10. LA RELEVANCIA DE LA FUERZA LABORAL
  11. UN MODELO ECONÓMICO INVIABLE
  12. EL COSTO DE LAS OBRAS

ANEXO: LAS OBRAS Y SUS COSTOS

SE REQUIERE UN NUEVO MODELO ÉTICO DE GESTIÓN

1. LA SUBORDINACIÓN Y EL CONTROL POLÍTICO DEL SECTOR 

 Cuadro 1

Grupo Ricardo Zuloaga

Subordinar el conocimiento y la gerencia a los objetivos de un proyecto político autoritario e ideológicamente excluyente, conlleva a que el poder gubernamental reprima el pensamiento autónomo y creador y de esa manera afianzar un modelo político que rechaza el conocimiento, la ciencia y la tecnología de los venezolanos.

Los trabajadores venezolanos, de las industria eléctrica, trabajan sometidos a la coacción de un patrono, discriminador y monopólico que antepone la fidelidad al proyecto político al cumplimiento de los objetivos laborales.

En 2007, fueron expropiadas por el gobierno central las empresas eléctricas privadas y en 2009 el resto de las históricas empresas eléctricas que operaban en Venezuela fueron absorbidas por CORPOELEC, dando lugar así a una crisis institucional que cabalga sobre la crisis estructural iniciada en 2003.

CORPOELEC, es un compendio de errores decisorios con incidencia negativa en la buena marcha del Sector y de la Nación.

El usuario, razón de ser del servicio eléctrico, es hoy la más azotada víctima producto de la desnaturalización histórica e institucional del sector eléctrico.

2. LA CRISIS ES ENERGÉTICA 

Siendo Venezuela un país con grandes recursos energéticos, los últimos 15 años han estado signados por la creciente restricción de la oferta disponible para satisfacer la demanda del mercado interno, y una disminución en los niveles de exportación de petróleo y sus derivados.

La crisis energética por la que actualmente atraviesa el país está compuesta por los problemas del sector de los hidrocarburos y la crisis existente en el sector eléctrico. La solución de crisis energética requiere de la atención simultánea y coordinada de ambos sectores, ya que el sector eléctrico necesita del suministro de los combustibles (gas, diesel y fuel oil) y el sector petrolero necesita del suministro de electricidad para llevar a cabo parte de sus operaciones. Es decir, la seguridad energética de Venezuela se encuentra fracturada.

Cuadro 2

El Gobierno ha anunciado que estima incrementar la generación térmica en unos 4000 MW y considerando que actualmente el gas para el sector eléctrico es insuficiente tal incremento representaría la necesidad de utilizar unos 150.000 barriles adicionales de diesel diariamente, los cuales PDVSA no está en capacidad de aportar ya que su actual capacidad de refinación está muy disminuida por los continuos accidentes que la han venido afectando negativamente.

Considerando que el sistema eléctrico ya consume diariamente unos 130000 barriles y que a esta cantidad habría que sumarle el nuevo requerimiento para generación termoeléctrica, los compromisos de exportación y el consumo interno para transporte e industria, entonces PDVSA tendría que incrementar aún más la importación de diesel para satisfacer los requerimientos adicionales de esta nueva generación térmica.

Ante la ausencia de gas natural disponible para la electricidad y su infraestructura asociada, esta panorámica estimada en 2012, según la gráfica que se indica seguidamente, se complica para el país en el 2013 y 2014.

Cuadro 3

Es por ello que afirmamos que la crisis es energética más que eléctrica.

Lo anterior nos indica que la crisis energética es de carácter estructural, y para su solución se requiere recuperar la infraestructura deteriorada, ejecutar los proyectos necesarios, tanto en el área de los hidrocarburos como en el área eléctrica, preparar el recurso humano idóneo y lograr la disponibilidad tecnológica y financiera, nacional e internacional.

3. LA NECESIDAD DE PLANIFICACIÓN DEL SEN 

El Sistema Eléctrico Venezolano se desarrolló con base a planes de largo plazo y teniendo al usuario como la razón de ser del servicio. Su expansión se ejecutó de forma coherente y armoniosa de forma tal que las obras de generación, transmisión y distribución se incorporasen oportunamente, con holgura a futuro, y que la generación incorporada contara desde un principio tanto con reservas probadas de combustibles termoeléctricos como con su correspondiente sistema de transporte y distribución para garantizar un servicio confiable a los usuarios.

Cuadro 4

Esta planificación coherente ha sido reemplazada en los últimos 15 años por una improvisación sin precedentes, donde se puede iniciar el desarrollo de cualquier obra que se le ocurra al gobierno sin que la misma se corresponda con las reales necesidades del sistema eléctrico y tampoco se cumplan los plazos prometidos.

En su improvisación el gobierno actual cambia los lineamientos de uso de los recursos primarios sin ningún estudio que lo soporte y así se eliminan o menosprecian opciones de desarrollos hidroeléctricos y luego aparecen o se impulsan opciones nucleares para inmediatamente abandonarlas y de improviso, aparecen planticas de generación distribuida y gabarras, todo ello porque no se hicieron las ampliaciones necesarias y al final por un lado no se tiene la infraestructura requerida y por otro lado los recursos económicos y energéticos de la nación terminan despilfarrándose.

La necesidad de “planificar”, en el caso del SEN, está justificada porque si no se incorporan las obras oportunamente, entonces; el sistema eléctrico se torna frágil y vulnerable y entra en condiciones de falla, es decir, no es capaz de dar un servicio eléctrico continuo y confiable, y mucho menos cuando ocurre cualquiera de las siguientes circunstancias esperables en un sistema eléctrico hidrotérmico:

  • Incremento de la demanda
  • Indisponibilidad forzada de equipos
  • Insuficiencia estacional de los aportes hidráulicos.

El sistema eléctrico venezolano se caracteriza por una participación de más de 60% de la hidroelectricidad en la generación total, sujeta a conductas aleatorias de las hidrologías en el Bajo Caroní y en los Andes. De allí la importancia de un despacho hidrotérmico óptimo que garantice el suministro de energía en periodos secos y considere las potenciales coyunturas cíclicas que afectan la seguridad del suministro y que por consiguiente deben ser previstas con suficiente anticipación para poder mantener la oferta eléctrica ante las contingencias estacionales.

La razón de ser de la Planificación es cuidar el equilibrio entre oferta y demanda y asegurar la evolución coherente de los planes de expansión, en lo cual no hay cabida a las subjetividades políticas. Hoy vemos que el sistema eléctrico venezolano no puede satisfacer los requerimientos de los usuarios a pesar de registrar incrementos de demanda inferiores a los previstos y presenta la más alta tasa de indisponibilidad forzada de equipos de su historia por lo que es totalmente vulnerable a insuficiencias estacionales todo ello producto de la improvisación que se ha instaurado en el mismo.

4. LA PROBLEMÁTICA DE LA GENERACIÓN

Cuadro 5El SEN, a la fecha, presenta unos 30.000 MW instalados, que no son capaces de satisfacer la demanda del país, la cual se estima estará alrededor de los 19.000 MW para el segundo semestre de 2013. Esta insuficiencia es debido a los elevados niveles de indisponibilidad, especialmente la del parque térmico que alcanza niveles superiores al 40%. 

El modelo de gestión adoptado desde 1998, incrementó la indisponibilidad de la generación instalada y transformó la reserva operativa existente en 1998 de 4000 MW en un déficit mayor a 1000 MW desde el 2007 a la fecha.

En los últimos 15 años la gestión de la generación de electricidad se caracteriza por:

(a) Rezagos prolongados en la incorporación de la nueva generación prometida.

(b) Una gestión de mantenimiento de la generación instalada deficiente y fallida.

(c) Los nuevos MW que se incorporan son los más costosos del mundo (2 a 3 veces la media mundial)

(d) Insistencia en una expansión térmica sin disponibilidad suficiente del gas natural, forzando un consumo excesivo de diesel que además de costoso, duplica la carga de mantenimiento. 

(e) Desde 2008, el SEN de Venezuela no puede enfrentar el día de máxima demanda sin el auxilio de Colombia y pese a todos los recursos asignados y de la generación instalada tiene que recurrir a racionamientos cuantiosos.

(f) Despilfarro de inmensos recursos y de tiempo, con resultados escasos e insuficientes y lo que ya se ha debido resolver, está lejos de ser resuelto y hace a Venezuela, vulnerable ante variaciones climáticas.

(g) Convirtió una reserva operativa de casi 4 mil MW a un déficit de más de 3 mil MW, si se considera el racionamiento forzado e injustificado de la región Guayana, aminorada desde finales del 2009, pese a contar con la energía disponible en Guri para su reactivación.

Cuadro 6

Una matriz energética errónea, cuya improvisación carece de la necesaria coordinación con procesos aguas arriba, en planificación de combustibles, y aguas abajo en la transmisión y distribución, dificultan a la generación cumplir exitosamente su función asignada.

cuadro 7

Pese a que actualmente el parque térmico excede a la potencia instalada del bajo Caroní no es capaz de complementar a esa fuente de energía.

El estancamiento de la generación disponible, en especial de la generación térmica, centro de los esfuerzos del gobierno, es señal inequívoca de una gestión de generación fallida y sumamente costosa que frecuentemente deja a los hogares de los venezolanos sin energía.

5. LAS RESTRICCIONES DE LA RED DE TRANSMISIÓN

TRONCALES DE TRANSMISIÓN

KILÓMETROS   DE LÍNEAS DE LA RED TRONCAL DE TRANSMISIÓN

230   KV

400   KV

765   KV

1998

2012

1998

2012

1998

2012

5840

7563

2949

3606

2083

2236

 

El desarrollo de las centrales de generación hidroeléctrica del Bajo Caroní y de la región andina, y de grandes centrales de generación termoeléctrica en el centro y occidente del país, exigió la construcción articulada de una red de transmisión que hizo posible el transporte de grandes volúmenes de electricidad desde dichas centrales hacia los centros de consumo, de manera confiable y segura.

El sistema de transmisión a 765 kV y 400 kV ha permanecido prácticamente estancado en los últimos 15 años y junto a los kilómetros de 230 kV incorporados resulta insuficiente para manejar, de manera confiable, los necesarios flujos de electricidad asociados al crecimiento de la demanda por el incremento poblacional registrado en ese periodo.

Por otra parte, la improvisación en la expansión de generación hace que muchas unidades no puedan ser aprovechadas (Josefa Camejo, Pedro Camejo, Tocoma, etc.) y en lugar de solventar los cuellos de botella de la transmisión estos proyectos los han acentuado.

La anterior situación plantea la necesidad de adoptar decisiones que en el menor tiempo posible y con un mínimo de inversiones, permitan acondicionar el sistema de transmisión existente para poder transportar mayores bloques de energía (estas adecuaciones se implantarían en un año) y así ganar tiempo mientras se construyen los necesarios vínculos de transmisión adicionales que permitan descongestionar el actual sistema de transmisión (Estos desarrollos adicionales tomarán, en promedio, no menos de 5 años). Los plazos que se indican consideran el cambio de modelo de gestión.

La planificación, construcción y operación de la transmisión debe ser centralizada; y si se considera la conveniencia de la separación de actividades eléctricas para desconcentrar la toma de decisiones, es un tema de suma importancia el conformar la Empresa Nacional de Transmisión, que sea responsable del mantenimiento eficiente de la red existente y que ejecute las expansiones necesarias para que los desarrollos de Generación que se deberán acometer dispongan oportunamente de los vínculos de interconexión requeridos por dichos desarrollos.

Por otra parte, cabe destacar el notorio vacío de los necesarios inventarios de partes y repuestos ya que estos, una vez que se han utilizado no han sido reposicionados oportunamente y cuando se requiere hacer las reparaciones por obsolescencia o desgaste de partes esenciales, dicha carencia de repuestos alarga, sin justificación, los tiempos de reposición impactando negativamente a miles de usuarios.

6. EL COLAPSO DE LA RED DE DISTRIBUCIÓN 

En el mundo de hoy, el servicio de energía eléctrica se define como el “Servicio de los Servicios”, porque son impensables servicios básicos como, Agua, seguridad, salud, transporte, Educación, informática, etc., con un servicio de energía eléctrica poco confiable. En resumen, el producto del servicio de energía eléctrica es “Calidad de Vida” y “Soporte al Desarrollo”. 

El Estado Venezolano estableció como política de estado, desde los inicios de la década de los 50’s, la electrificación del país, logrando a mediados de los 80’s un índice de atención a la población superior al 94%, con estándares de calidad internacional, lo que sirvió de soporte al incremento de los niveles de salud, educación, industrialización y, como consecuencia, los niveles de ingresos de la población venezolana; hoy el Estado Venezolano, a través de la gestión de gobierno llevó al sector eléctrico a una situación crítica, y la red de distribución no escapa de esa realidad.

La red de distribución, si bien es el tercer eslabón de la cadena de valor de este servicio, es la que hace posible que los ciudadanos y las organizaciones públicas y privadas puedan recibir sus beneficios y así mejorar la calidad de vida y desarrollar el país.

Los estudios más recientes, y las realidades del servicio, muestran un abandono de los programas de mantenimiento y de las prácticas de planificación para atender las nuevas realidades del país, desde inicios de los años 2000.

Estadísticas muestran que un año de incumplimiento de los programas de mantenimiento y planes de desarrollo de nuevas instalaciones en la red de distribución, representan un deterioro en los índices de calidad de servicio, que requerirán entre dos y tres años para su recuperación.

Al igual que ocurre con los inventarios de partes y repuestos para el sistema de transmisión, las unidades regionales de distribución también carecen de la dotación necesaria para atender con celeridad las averías que cada vez ocurren con mayor frecuencia a nivel nacional.

Es público que el personal de mantenimiento de Corpoelec confronta dificultades para trasladarse a los diferentes sitios donde son requeridos ya que la flota de vehículos está deteriorada y las unidades que aún funcionan se encuentran en estado de precariedad con riesgo para sus usuarios y los mismos obreros deben pagar el combustible para poder movilizarlas, sin contar que el personal, en muchas regiones, no cuenta con las herramientas para realizar el trabajo y hacen las reparaciones en condiciones de riesgo para su integridad física.

Esta situación de carencia de repuestos y el creciente número de fallas hace que los tiempos de reposición del servicio eléctrico se vengan incrementando exponencialmente y así vemos que en 1998 se tardaba 60 minutos, en promedio, reponer el servicio después de una interrupción mientras que hoy, ese tiempo de reposición se ha incrementado hasta 988 minutos, (Más de 16 horas)

cuadro 8

Ese incremento de casi 1550% de retardo hace que actualmente Venezuela sea uno de los países con mayor tiempo de reposición a nivel mundial.

cuadro 9


7. DEFICIENCIAS DE LA COMERCIALIZACIÓN E IMPACTO EN LA VIABILIDAD FINANCIERA

El servicio de energía eléctrica es una industria de uso intensivo en capital, siendo los ingresos propios junto al financiamiento de la banca privada y de organismos multilaterales, las fuentes de capital que viabilizan sus planes operativos y de expansión para atender los nuevos requerimientos del país.

Respecto a la recaudación de los fondos internos, los estándares internacionales apuntan a que el denominado “Índice de Recuperación de Efectivo” se ubique entre 88% y 90%. Sin embargo este índice para CORPOELEC se ubica en el orden del 50%.

A esta situación de baja recuperación añade que el precio de la energía eléctrica en Venezuela está congelado desde el año 2002, ubicándose para este momento en 2,1 Cent$/kWh, en comparación con la media latinoamericana que es del orden de 10 Cent$/kWh. Ambos factores traen como resultado que la recaudación nacional de Corpoelec apenas le permite cubrir el 30% de sus gastos operativos.

8. LA RESTRUCTURACIÓN DEL SECTOR ELÉCTRICO 

La operatividad del sector eléctrico se encuentra comprometida, como consecuencia de:

(a) Un exceso de centralismo en las decisiones, que atrofia los mecanismos de acción de las regiones;

(b) El mal uso de los recursos necesarios para garantizar el servicio;

(c) La cada vez más notoria desprofesionalización del sector;

(d) La acentuada desmotivación laboral por incumplimiento de los compromisos contractuales;

(e) La falta de dirección y de compromiso con el servicio.

La solución a estos componentes de la crisis eléctrica parte de una revisión de la estructura del sector, en la que:

(a) Se separe el Ente rector del Operador

(b) Se otorgue autoridad e independencia a un ente regulador autónomo

(c) Se coordine la planificación integral y la operación del sistema eléctrico a través de entes colegiados autónomos con participación de los diferentes actores del sector

(d) Se descentralice la prestación del servicio asignando esta responsabilidad a entes regionales de carácter público, privado o mixto, a fin de acercar los centros de decisión al consumidor final.

Se considera conveniente dejar de excluir la participación de gerencia y capital privado en las actividades del sector para así contribuir a una más rápida recuperación del mismo, lo cual tomará al menos entre tres y cuatro años para alcanzar los niveles de efectividad y calidad de servicio que serán necesarios para apalancar el crecimiento sostenido de la calidad de vida de la sociedad venezolana.

9. LA RELEVANCIA DE LA FUERZA LABORAL 

El tema laboral ha sido siempre de máxima importancia, pero adquiere especial relevancia en los actuales momentos, cuando el país requiere la pronta generación de empleos dignos y estables. En el sector eléctrico existe en la actualidad un aparente exceso de personal, como consecuencia de trabajadores en funciones no productivas; para incorporar este personal a las tareas de recuperación del servicio es necesario su adiestramiento y calificación, así como la profesionalización de funciones claves y de dirección.

Para reducir la conflictividad laboral y sumar a los trabajadores al programa de rescate del sector, se hace necesaria la adecuación de los salarios a las exigencias de una calidad de vida digna, la adecuación de los contratos colectivos para que estos constituyan verdaderos instrumentos de apoyo social al trabajador, dejando de lado prebendas costosas que solo favorecen a grupos exclusivos, y la armonización de la acción gremial de los sindicatos con los requerimientos de los trabajadores y los intereses del país.

Como vía para incentivar la identificación de los trabajadores y de la comunidad con el servicio de electricidad, se recomienda la democratización del capital de las empresas prestadoras del servicio dando acceso a los trabajadores, usuarios y a la población en general.

10. UN MODELO ECONÓMICO INVIABLE 

El rezago y la desarticulación del sistema de precios de la energía y de las tarifas eléctricas es un desafío decisorio en la agenda energética por venir ya que la actual situación económica financiera, amén de imposibilitar las ingentes inversiones requeridas en la industria eléctrica, los subsidios explícitos acumulan un costo a la Nación en el orden de $30 mil millones anuales.

cuadro 10

Un nuevo orden económico en el Sector Energía precisa del concurso de conocimiento, profesionalización y gerencia, así como de capitales e iniciativas privadas. La renta petrolera, aleatoria y el endeudamiento público oneroso, mal pueden ser las únicas fuentes de recursos financieros para el sector eléctrico.

11. EL COSTO DE LAS OBRAS 

El sector eléctrico no escapó de la práctica gubernamental de adoptar decisiones y ejecutar acciones que afectan negativamente las actividades productivas haciendo que tanto bienes y servicios se tornen deficitarios e insuficientes, generando escasez y produciendo la consiguiente emergencia, la cual conlleva a decretos que le otorgan licencia y carta blanca a funcionarios del gobierno para iniciar compras compulsivas. 

Muchas de estas compras además de ser inconvenientes, no están soportadas por estudios previos calificados y son realizadas mediante asignaciones directas. Las mismas terminan enmarcadas en negociaciones no transparentes y sin rendición de cuentas a la sociedad venezolana.

Esta práctica, en el sector eléctrico, ha ocasionado que las obras contratadas, para ampliar la infraestructura eléctrica del SEN, presenten costos elevados e injustificados que exceden en varias veces el justiprecio de esas mismas obras en cualquier otra parte del mundo. Este tema es medular y las anomalías deben ser investigadas, para establecer sus causales y las respectivas responsabilidades.

cuadro 11

La emergencia es inducida, mediante el incumplimiento de planes y por la falta de mantenimiento (Este no genera comisiones) y es así como aparecen los decretos de emergencia y con ellos las obras sobrevenidas, que no resuelven la emergencia creada, pero permiten a funcionarios inescrupulosos predar recursos provenientes de la renta petrolera.

En el anexo del presente documento se detallan un conjunto de obras contratadas, la mayoría mediante asignaciones directas, y las cuales presentan costos que exceden sin ninguna justificación el justiprecio de dichas obras a nivel internacional. 

El presente documento ha sido elaborado con la colaboración de:

José Aguilar              Miguel Lara G                   Nelson Hernández        

Víctor Poleo              Iñaki Rousse                      Efraín Carrera S       

Jorge Pirela              Ciro Portillo                       José M Aller     

Leopoldo Baptista    Gustavo González          Carlos Zuloaga

Luis J Díaz Z               Florinda Morales